Puedes cambiar el fondo de Escritorio que trae de manera predeterminada Ubuntu 10.10 sustituyéndolo por una foto personal, un color plano minimalista, una imagen descargada desde Internet (en inglés, wallpapers o backgrounds).
Una vez que tengas la imagen deseada guardada en tu equipo, lo primero que debes hacer es hacer clic con el botón derecho del ratón sobre el fondo del escritorio.
En el menú contextual emergente haz clic en Cambiar el fondo del escritorio.

Ubuntu 10.10 ya incluye de forma predeterminada varios de estos fondos que sólo tendrás que seleccionar haciendo clic sobre ellos:
Automáticamente, la imagen se mostrará en el fondo del Escritorio.
También puedes incluir tu propia imagen, para ello pulsa en el botón Añadir. Observa que inmediatamente se abre en pantalla una típica ventana del sistema que te permitirá localizar y seleccionar la imagen de tu elección.
Fíjate en una particularidad del menú Lugares. Una nueva entrada aparece en el listado, la ubicación backgrounds. Es la carpeta predeterminada de Ubuntu donde se alojan los fondos de pantalla que has visto en la ventana anterior, Preferencias de la apariencia.
La ruta a la carpeta es /usr/shares/backgrounds, lo que significa que si ubicas aquí un archivo jpg también podrás utilizarlo directamente utilizando el primer procedimiento. La ventaja, o desventaja según se mire, es que esta carpeta sólo podrá ser utilizada por el usuario administrador por lo que si quieres guardar en ella alguna imagen tendrás que utilizar la consola de comandos o terminal y abrir nautilus en modo administrador. Es muy sencillo ya que sólo tienes que utilizar el comando:
sudo nautilus
y copiar o pegar en dicha carpeta la imagen de tu elección.
Volviendo al procedimiento para cambiar el fondo de Escritorio en cuanto selecciones una imagen de tu equipo se añadirá automáticamente al listado de miniaturas de la ventana Preferencias de la apariencia para que la selecciones y la utilices como nuevo fondo de pantalla.
Borrarla es tan simple como hacer clic sobre ella y pulsar el botón Quitar.
A partir de aquí puedes afinar más. En el menú desplegable Estilo tienes diversas opciones:

Mosaico: Repite la imagen en su tamaño original tantas veces como sea necesario hasta cubrir toda la pantalla, técnica ideal para representar tramas (hojas cuadriculadas, puntos de lana, baldosas...)
Ampliación: Alarga la dimensión más pequeña de la imagen hasta que la imagen llega a los bordes de la pantalla; puede que se recorte la imagen en la otra dimensión.
Centrar: Coloca la imagen tal cual en el centro de la pantalla, respetando el tamaño original de la imagen.
Escalar: Estira la imagen hasta los bordes verticales y horizontales de la pantalla, pero sin distorsionarla.
Estirar: Estira la imagen hasta los bordes verticales y horizontales de la pantalla y, a continuación, la estira en horizontal o en vertical hasta llegar al borde total de la pantalla.
Expandir: Estira la imagen para cubrir el escritorio.
Como puedes ver puedes seleccionar un color sólido o crear un efecto de degradado con dos colores (un color se mezcla gradualmente en otro color):
Nota. Cada vez que seleccionas una de las acciones ésta se produce directamente sobre el Escritorio lo que va muy bien para ir probando sin perder el tiempo, hasta que te decidas finalmente por una opción.
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